desayuno nutritivo

Los hidratos complejos

La avena es uno de los alimentos ideales para el desayuno, al igual que los cereales que llevan muesli pero sin azúcar añadido. Elige los que llevan frutos secos y fruta deshidratada. Si no eres capaz de meterte una cuchara de avena o muesli a la boca opta por cereales integrales y evita los azucarados.

¿Despertar con té o café?

Si eres de aquellas personas que necesitan una buena inyección de cafeína para empezar el día, te sugerimos optar por el té en lugar del café. La cafeína de este último se asimila tan rápidamente que en dos horas ni te acordarás de ella, sin embargo la del té (sobre todo del verde) perdura más tiempo en el organismo lo que contribuye a combatir los nervios para hacerle frente a las actividades mañaneras.

No olvidar la proteína

La ingesta de proteína es importante en la primera comida del día. Una tostada integral con queso fresco bajo en grasa o 100gr de pechuga de pavo o de pollo es una gran alternativa. En cuanto a los lácteos, lo recomendable es usar leche desnatada o semidesnatada ya que sus propiedades son las mismas que la entera pero con mucha menos grasa o sin ella.